lunes, 25 de octubre de 2010

Carta de un niño desde el vientre a su mamá suplicando NO LO MATE


"Mamá, mamita, ¿por qué reniegas tanto de mí? ¿Por qué sólo piensas en aniquilar MI VIDA, si sólo quiero VIVIR para poder abrazarte y decirte cuánto te AMO, cuánto deseo y necesito VIVIR, para cuidarte y hacerte muy feliz?
Sabes, mamá, me parezco a vos, tengo tus ojos, tu mirada, y quisiera que tú tengas Mi Corazón y que sientas lo que yo siento. Así, sólo así, comprenderías cuánto te Amo y necesito.
Si vivo podré acariciarte con mis pequeñas manitos y agradecerte, porque elegiste la VIDA a la muerte.
Si me matas, morirá también tu dignidad de ser madre y jamás podremos abrazarnos y cuidarnos.
Recapacita, mamá, siente mis latidos tan llenos de Amor, porque soy un pedacito de tu Corazón.
Mamá, déjame VER LA LUZ, tengo muchas ganas de mostrarle al mundo el valor de la VIDA, lo valiente que fuiste porque elegiste que naciera y que pudiera gritar con fuerzas en mi primer llanto lo mucho que te AMO.
Gracias, mamá, porque escuchaste los latidos de Mi Corazón".

"Mis hijos, os hablo como Padre y pido encarecidamente que NO MATEN A SUS HIJOS, QUE NO LES NIEGUEN EL DERECHO DE VIVIR. YO SOY EL QUE LES CONCEDE ESE DON MARAVILLOSO PARA QUE CREZCAN EN EL AMOR. NO SEAN INDIFERENTES A SUS HIJOS, SON ELLOS UN PEDACITO DE VUESTRO CORAZÓN. ES UN HIJO RESPLANDOR DE VUESTRO OBRAR.
Muchas veces sois CALVARIO, OSCURIDAD Y FLAQUEZA para el mundo; sois quien interrumpe y aniquila MI OBRA DE SALVACIÓN, apartando a las almas de Mi Paz.
¿Creéis, hijos míos, que desde vuestra indiferencia podéis vencer?
No, hijos míos, sólo buscáis vuestra autodestrucción y la de vuestros hermanos, mis hijos, mis pequeños indefensos.
Creéis controlar vuestros tiempos, haciendo mal uso de él.
Creéis controlar vuestra ira destruyendo y ocasionando pérdidas de valiosos dones que Yo os he obsequiado, para que hagáis de ellos FORTALEZA en vuestra vida y no un CALVARIO OSCURO Y FRÍO.
Reaccionen, hijos míos, poneos ante Mi Presencia, acercad vuestra mano a Mi Corazón y sentid que en cada latido clamo por vuestra conversión, para que no os apartéis de la oscuridad, y para que exalten Mi Luz y Mi Paz en vuestras vidas y en la de vuestros hijos y hermanos".

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