lunes, 8 de noviembre de 2010

Orar es hablar con Mi Corazón




"Todo aquel que VIVE en Mi luz ilumina y puede acompañar amando y consolando. Mis fuerzas son inagotables y los doto de ellas para que iluminen por donde vayan.
Es Mi bondad magnánima y se la dispenso para que puedan remediar los males del mundo.
Sean almas que desplieguen AMOR y PAZ.
Sean constantes al ORAR, no deleguen vuestros compromisos, asúmanlos, sean sumisos a ellos.
No olviden que en todo sacrificio está Mi Corazón latiendo fuertemente, y que si subsiste vuestra entrega subiste el Amor y la FORTALEZA.
El corazón que se abate fácilmente es porque no ha aprendido a ORAR como verdadero hijo fiel y NO VALORA lo que es digno y grato.
ORAR es hablar con Mi Corazón, es aprender a AMAR en profundidad y es olvidarse de sí para que obre Mi Verdad, Mi Corazón Misericordioso.
OREN por las almas necias, por los que conviven en el desorden y por los que se sienten dueños del mundo y dueños de la VIDA de los demás.
OREN para que los sabios se conviertan, y por los que están sumergidos en el abismo del mal.
OREN por las almas que son aniquiladas por el egoísmo; por las lamas de niños que no pueden nunca ver la luz.
OREN para que reine siempre la misericordia y para que renazca nuevamente en los corazones el AMOR y la gratitud, la Bondad y la Mansedumbre".
Señor, Te amo por los que no Te aman, Te alabo por los que no lo hacen, y Te adoro por los que no saben o no pueden hacerlo.
Te agradezco por los que no lo hacen y sólo pido que me protejas de tanta ignominia mundana, de tanta injusticia y desamor.
Abrázanos, Señor, y déjanos reposar en Tu Corazón. Brille en nosotros Tu resplandor. Amén.

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