viernes, 28 de octubre de 2016

Significado de la imagen de Nuestra Señora de la Eucaristía


         ¿Qué significado tiene la imagen de la Virgen de la Eucaristía?
Para saberlo, analicémosla a la luz de la fe.
La Virgen está de pie, pero no detenida, sino en gesto de avanzar, de ir hacia quien la contempla; sostiene en sus brazos al Niño Dios, vestido con una pequeña túnica, símbolo de su inocencia. El Niño Dios, a su vez, sostiene, ayudado por su Madre, un racimo de uvas.
Por parte de la Virgen, el gesto de avanzar, de caminar y desplazarse hacia adelante, significa viene hacia nosotros, pero no es un encuentro al estilo terrenal: la Virgen, que viene a visitarnos, viene desde lo alto, desde el cielo en donde habita, hacia nosotros, que vivimos en el exilio de esta vida y esta tierra, llamada “valle de lágrimas”. Podemos decir, entonces, que la Virgen viene hacia nosotros, pero no como quien viene desde un camino terreno, sino que viene desde el cielo, porque es allí en donde habita. Viene desde el cielo a visitarnos, de un modo similar, parecido a como fue a Visitar –en el episodio conocido como “la Visitación”- a su prima Santa Isabel, aunque con diferencias. En la Visitación a Isabel, la Virgen no llegó desde el cielo; en la Visitación que nos hace Nuestra Señora de la Eucaristía, sí viene desde el cielo. En lo que se asemeja es que, al igual que en el Evangelio, cuando la Virgen visitó a su prima Santa Isabel, esta quedó llena del Espíritu Santo y además le causó tanta alegría a su hijo -no nacido aún- Juan el Bautista, de la misma manera, la Llegada o Visitación de Nuestra Señora de la Eucaristía a un alma, a la vida de un bautizado, es siempre causa de alegría y gozo espiritual, porque la Virgen nos trae a su Hijo Jesús, aunque de modo distinto que a Santa Isabel: cuando visitó a Santa Isabel, el Niño aún no había nacido; cuando nos visita Nuestra Señora de la Eucaristía, nos trae al Niño ya nacido.
¿Y qué simboliza el Niño, sostenido en los brazos de la Virgen de la Eucaristía? El gesto de la Virgen al avanzar hacia el que la contempla, es el de entregar al Niño para que éste sea a su vez sostenido entre los brazos del que contempla la imagen, de la misma manera a como cuando una mamá, orgullosa de su niño, lo da a otro para que este también pueda abrazarlo, aunque sea por unos momentos.
Es decir, la Virgen de la Eucaristía sostiene el Cuerpo de su Niño entre sus brazos, y nos lo alcanza, para que nosotros lo tomemos al Niño y lo abracemos. Es una representación de la Iglesia que nos da, al igual que la Virgen, el fruto de sus entrañas, por medio del misterio de la Santa Misa: así como la Virgen de la Eucaristía nos da el Cuerpo de su Niño Jesús, así la Iglesia nos da el Cuerpo de Jesús, la Eucaristía.
En cuanto a las uvas, su significado es el siguiente: con las uvas se hace el vino y el vino en la Misa se convierte en la Sangre de Jesucristo: al darnos a su Hijo y, con Él, las uvas, la Virgen nos da su Cuerpo y su Sangre, así como la Iglesia nos da el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo en la Eucaristía.

Entonces, con el mismo amor con el que recibimos al Niño Dios que nos da la Virgen de la Eucaristía, así, con el mismo amor, debemos recibir en la Comunión al Cuerpo y la Sangre de este Niño, el Cordero de Dios, glorioso y resucitado en la Eucaristía.

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