martes, 18 de diciembre de 2012

Aunque padezcan turbulencias de amargura, torrentes de dolor, no os alejéis del Corazón del Padre


"Mis hijos:
Aunque padezcan turbulencias de amargura, torrentes de dolor, NO OS ALEJÉIS DEL CORAZÓN DEL PADRE.
Él os sostiene desde el dolor.
No os dejéis abatir, entregaos a la BONDAD y MISERICORDIA y encontraréis consuelo y serenidad".

"Permítenos, Señor, conocerte, amarte y seguirte y, aunque nos falten las fuerzas, PERMANECE EN NOSOTROS Y AMPÁRANOS, PADRE NUESTRO.
DANOS TU BENDICIÓN y condúcenos por tu generosa Bondad a Vuestro Corazón, para que desde Él obremos según tu Santa Voluntad. Amén".

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