miércoles, 29 de agosto de 2012

Novena a Nuestra Señora de la Eucaristía 2



         La Virgen de la Eucaristía nos brinda al Niño, y el Niño, las uvas
        En la imagen, la Virgen sostiene al Niño con una mano, mientras que con la otra lo señala, además de ayudar al Niño a sostener el racimo de uvas. Con este gesto, la Virgen nos indica dos cosas: que el Niño viene a nosotros a través suyo, y que las uvas que el Niño trae, son para nosotros.
Ahora bien, hay algo más en este doble hecho expresado por la imagen. Debido a que la Virgen es Madre y Modelo de la Iglesia, en el gesto de darnos a su Hijo, y con Él las uvas que el Niño trae, está prefigurada la acción litúrgica más importante de la Iglesia, la Santa Misa.
Del mismo modo a como la Virgen de la Eucaristía nos brinda a su Niño, concebido en su seno virgen por el poder del Espíritu Santo, y nacido en Belén, Casa de Pan, para manifestarse al mundo como Pan de Vida eterna, así también la Iglesia, por el poder del Espíritu Santo, que se manifiesta con toda su potencia divina en la conversión del pan y del vino en el Cuerpo y Sangre, concibe en su seno virgen, el altar eucarístico, a Jesús, Pan de Vida eterna.
La acción de la Virgen de la Eucaristía de darnos a su Hijo, Pan de Vida eterna, concebido en su seno virginal por el Espíritu Santo, es entonces una representación de la Iglesia en su acto de dar al mundo, por la Santa Misa, el fruto de sus entrañas virginales, la Eucaristía.
         Y en el gesto del Niño y de la Virgen de darnos las uvas, hay algo más que la generosidad de un niño que comparte su racimo con el que se le acerca: es la representación del don que Cristo hace de su Sangre en el sacrificio de la Cruz, Sangre que es recogida en el cáliz del altar por el sacerdote ministerial para ser ofrecida al Padre por la salvación eterna de los hombres.
         No es casualidad que las uvas sean llevadas por el Niño de la imagen: Jesús es la Vid verdadera, triturada en la vendimia de la Pasión, de donde se obtiene el Vino de la Alianza Nueva y Eterna, la Sangre que mana de sus heridas abiertas, la misma Sangre que se derrama incontenible en el alma por la comunión eucarística.
          Intención para el Día 2 de la Novena: Nuestra Señora de la Eucaristía, que nos brindas a tu Niño Jesús, haz que el don de su Sangre, representado en las uvas, encienda en nuestros corazones el fuego del Amor divino. Amén.

         

martes, 28 de agosto de 2012

Novena a Nuestra Señora de la Eucaristía 1



      La Virgen de la Eucaristía, la Mujer del Génesis, de la Pasión y del Apocalipsis
      Vista con ojos humanos, la imagen de la Virgen de la Eucaristía, en la que la Virgen sostiene con una mano al Niño Dios, mientras que con la otra nos lo señala, parece mostrar sólo a una madre con su hijo, a quien lleva en brazos, orgullosa de él, mientras éste ofrece y convida a quien se le acerca de su ramo de uvas.
         Sin embargo, no se trata de una imagen más entre tantas; no se trata solamente de una madre sosteniendo orgullosa a su hijo pequeño. Se trata del misterio de la Mujer del Génesis, que aplasta la cabeza de la Serpiente Antigua, el demonio (cfr. Gn 3, 15); se trata de la Mujer de las bodas de Caná (cfr. Jn 2, 1ss), llamada Omnipotencia Suplicante, ante cuyo pedido el Amor de Dios se derrama incontenible sobre los hombres, como lo demuestra la conversión del agua en vino por parte del Hijo de Dios, aun cuando no había llegado decretada por el Padre; se trata de la Mujer del Apocalipsis, “toda vestida de sol, con la luna a sus pies y una corona de doce estrellas en su cabeza” (Ap 12, 1), símbolos de la plenitud de gracia con que Dios la creó, como Inmaculada Concepción; es la Mujer que huye al desierto con alas de águila, poniendo a su Hijo a salvo del Dragón rojo, que inyecta a los hombres el veneno de la rebelión contra Dios; se trata de la Mujer al pie de la Cruz , convertida por designio divino en Madre de Dios en la Encarnación (Lc 1, 26-27) y en Madre de los hombres en el Calvario (Jn 19, 26-27).
         No es una madre más; es la Madre de Dios, que sostiene a su Dios y Creador en sus brazos, y así demuestra la razón por la cual el infierno todo tiembla y aúlla de terror con sólo escuchar su nombre, pues su poder, que lo tiene participado del mismo Dios, no sólo le permite aplastar la cabeza del Príncipe de las tinieblas (cfr. Gn 3, 15), sino llevar en brazos al mismo Dios.
         No se trata de una madre más, y tampoco el niño es un niño más entre tantos. El Niño, que esta Madre porta en sus brazos, es Dios hecho Niño sin dejar de ser Dios, que elige la edad de la niñez para manifestársenos, porque Él, que como Dios es la fuente increada de la Inocencia y de la Pureza, tiene un corazón de niño.
         Y la Madre y el Niño nos ofrecen uvas, uvas con las que se hará el vino, vino que se convertirá en la Sangre del Niño Dios, Sangre que se derramará en la Cruz del Calvario y será recogida en el cáliz del altar, para ser dada a los hombres como bebida de salvación.
         La imagen de Nuestra Señora de la Eucaristía parece una imagen más entre otras, pero encierra un misterio insondable.
         Intención para el Día 1 de la Novena: Nuestra Señora de la Eucaristía, concédenos la gracia de ver en Ti a la Mujer del Génesis, de la Pasión y del Apocalipsis, que aplasta la cabeza de la Serpiente Antigua con el peso del poder de Dios. Amén. 

viernes, 22 de junio de 2012

Poema para la partida de Daisy a la Casa del Padre



Quiero compartirles este hermoso poema, escrito por un alma en oración, el día en el que mi adorada Madre comenzó su agonía, es decir, su paso de esta vida a la Casa del Padre.





Mamá Daisy en Río Senguer, Chubut, con tres de sus cinco hijos, de izquierda a derecha: Constanza, Álvaro, Gonzalo. Todavía no habían llegado María José y Mariana.

Domingo 10 de junio - 2012 - 13hs.
Recibí en el corazón:
"Hoy los ángeles preparan
la mansión celestial
Daisy retorna gloriosa
a la luz eternal.

Ya su aura resplandece
sobre halos de bondad,
su hijo ha preparado
el sitial angelical,
donde su vida eterna
se iniciará,
para servir a Dios
por siempre,
con eterna felicidad".

martes, 7 de febrero de 2012

El camino a la santidad está dotado de una fuerza sobrenatural



En la fidelidad cristiana se aprende a amar. Es en el encuentro amoroso con el Padre en donde nos hacemos almas luminosas y simples, almas que denotan humildad en una entrega confiada que destella en lo simple de un Amor puro en una continuidad de una auténtica y plena Verdad, una maravillosa y filial bondad que abraza y consuela, una magnánima fuerza que nos anima a seguir en la luz que engendra paz y que nos guía y protege.
Los caminos a la santidad están dotados de una superior y sobrenatural FUERZA, de un impulso que nos fusiona a diversos encuentros con el cielo, que nos anima a respirar en esa dulzura que se esparce desde una entrega generosa y confiada.
Ese pedacito de cielo que se disfruta cuando nos dejamos abrazar por un CORAZÓN que no cesa de amar, que nos permite ser parte de un plan divino que reviste nuestros días en la tierra con un aroma celestial y sereno.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Me refugio en tu Corazón, Madre, para descansar en tu amparo maternal


Madre, compensa mi alma con la paz que une tu Corazón al mío.
Te ruego, Madre Mía, vengas a mí a consolarme, a colmarme de tu Amor maternal que tanta falta me hace.
Entristezco al no sentirte, entristezco al no poder encontrar respuesta a lo que me pasa.
Es por eso, Madre mía, esperanza y consuelo para mi alma, que acudo a Tu Corazón para que pueda descansar en tu amparo maternal.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Dad testimonio del Amor que recibís en la Misa y en la Adoración Eucarística







"Mis hijos, por qué obstruyen Mi AMOR con inconstancias y testimonios que solo os benefician a vosotros mismos.
Dad, Mis hijos, testimonio del AMOR que recibís a cada instante en cada Misa y en la contemplación de Mi Cuerpo.
Dad testimonio y sed veraces porque es en esa Verdad en donde reside TODO MI AMOR.
Lleven luz por donde vayan y serán fieles seguidores de Mis Pasos.
Os amo y os bendigo".

domingo, 11 de diciembre de 2011

Escuchen la voz de Mi Corazón


Señor, limpia todas nuestras faltas y todo cuanto te hiere para que podamos VIVIR en tu PRESENCIA. Déjanos acompañarte y aliviar todo sufrimiento ocasionado por nuestra indiferencia, falta de humildad y sencillez.
"Hijos míos. Desde todo lo referente a Mi AMOR creceréis y seréis impregnados de lo Verdadero, de lo que os permite GOZAR DE LA PLENITUD Y GLORIA ETERNA.
Si solo cabe en vuestras estructuras un amor propio e indiferente al prójimo y a Mí, seréis abatidos por este mundo entorpecido por la voluntad del hombre mismo que Me es indiferente y no camina acorde a Mi Voluntad.
La voluntad acarreada por el hombre mismo no os libera de ataduras que perturban vuestro accionar y destruyen vuestros sentimientos, fomentando en ellos solo sentimientos que alejan vuestro espíritu del Bien, del FIN ÚLTIMO DE MI PLAN DIVINO, DE MI PLAN DE AMOR MISERICORDIOSO.
Escuchen la voz de Mi Corazón, la que os clama SABIDURÍA  para que puedan discernir.
Ella los hace verdaderos hijos en Mi Luz, los hace fuertes y salvos.
No sean reversos ante mis súplicas.
Los AMO y los quiero llevar a Mi Gloria limpios y puros. 
Os bendigo.